Los investigadores podrían cambiar el mundo,
si dejarán de hablar solamente con sus colegas


Publicado el 21 de abril de 2017

Savo Heleta*
Traducción de Frida Romay Hidalgo
Asistente de investigación en el
Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM,
fridaromayhgo@gmail.com **

La investigación y el pensamiento creativo pueden cambiar el mundo. 1 Esto significa que los investigadores tienen un poder gigantesco. Por un lado, hay algunos investigadores que se han preocupado por tal cambio, como Asit Biswas o Julian Kirchherr;2 por el otro, la gran mayoría no han impulsado debates públicos de temas que nos conciernen a todos.

En cambio, su trabajo es citado continuamente en publicaciones académicas que son leídas casi exclusivamente por sus colegas. Biswas y Kircherr estiman3 que, en promedio, un artículo académico es “leído completamente por no más de diez personas”. Mencionan que:

Hasta 1.5 millones artículos revisados por pares son publicados anualmente. No obstante, muchos son ignorados inclusive en la comunidad científica 82% de los artículos publicados en revistas de Ciencias Sociales y Humanidades no se han citado ni una sola vez.

Esto sugiere que un gran número de reflexiones y potenciales ideas brillantes no están teniendo un acercamiento con el público dominante. Así que, ¿por qué los investigadores no están haciendo un poco más para compartir y difundir su trabajo con el público en general?

La respuesta aparece en tres vías: una idea limitada acerca de lo que deben o no deben de hacer los investigadores; falta de incentivos por parte de las universidades y los gobiernos; y falta de preparación en el arte de explicar conceptos complejos a una audiencia sin todas las bases teóricas.

I. La “misión intelectual”

Algunos investigadores sostienen que no es su trabajo el escribir para el público en general. Plantean que el hacerlo significaría que “estarían abandonando su misión como intelectuales”. 4 No quieren sentirse como si “estuvieran disminuyendo el nivel intelectual” de complejas reflexiones y argumentos.

El argumento en contra5 es que los investigadores no pueden actuar de manera aislada respecto de los problemas reales que enfrenta el mundo.

Ellos deberían estar produciendo ideas importante e innovaciones que pudieran ayudar a las personas a entender y quizás incluso comenzar a abordar cuestiones como el cambio climático, conflictos armados, seguridad alimentaria y enfermedades.

II. No hay incentivos

Las universidades no están haciendo un papel adecuado fomentando a los investigadores a dar un paso más allá de las aulas y los laboratorios. En el mundo hay pocas instituciones que ofrezcan incentivos a sus investigadores por escribir en medios de comunicación populares, por aparecer en televisión o radio, o para compartir los resultados de sus investigaciones u opiniones con el público a través de dichos medios.

En Sudáfrica, donde llevo a cabo mis investigaciones y enseñanzas, los incentivos están limitados a métodos de publicación más “formales”. Las instituciones particulares y el Departamento de Educación Superior y Capacitación ofrecen recompensas por la publicación de libros, capítulos de libros, monografías o artículos en revistas académicas acreditadas.

El Departamento les paga a las universidades más de 100,000 rands6 por unidad publicada, por ejemplo, un artículo de revista. Dichos fondos son entregados a las universidades, las cuales usan sus programas de entrega de subsidios para dividir los fondos entre la institución educativa, la facultad en la cual trabaja el autor y el autor. En algunos casos, los investigadores7 reciben un apoyo mayor por artículos publicados internacionalmente que en revistas nacionales.

Catriona Macleod de la Universidad Rhodes en Sudáfrica menciona que estos incentivos financieros son un ejemplo de la “mercantilización de la investigación” y esto es “poco favorable para el programa de becas”. Macleod menciona:8

El sistema de incentivos es un instrumento contundente que tiene como propósito el incremento de los ingresos de la universidad en lugar del apoyo a las becas y a la producción de conocimiento en Sudáfrica.

No hay nada en la política del Departamento9 que impulse a los investigadores a compartir sus investigaciones más allá de los espacios académicos. No hay ninguna alusión respecto de que la difusión pública o el compromiso sean valorados. Y éste contexto no es exclusivo de Sudáfrica: “la cultura del publicar o perecer”10 es una realidad de la mayoría de las universidades alrededor del mundo.

Los investigadores no tienen otra opción más que seguir con el sistema. Sus carreras y promociones dependen casi por completo de su registro de publicaciones académicas, ¿Así que porqué considerarían involucrarse con el público en general?

III. Aprendiendo a escribir

Hay un tercer aspecto que detiene a los investigadores para escribir para un público más amplio: inclusive si quisieran hacerlo, no sabrían por dónde empezar y cómo hacerlo.

Escribir un artículo para una revista académica es un proceso muy diferente al de redactar fuera de la academia. Naomi Wolf y Sacha Koppe, en un artículo en el que examinan el problema, mencionan:11

La escritura académica tiene la ventaja de tener rigor académico, documentación amplia e ideas originales. Pero la transmisión de nuestras ideas es habitualmente obstaculizada… en gran parte por la orientación de la jerga de nuestros colegas.

Las universidades tienen la responsabilidad de ofrecer talleres y cursos para sus investigadores y estudiantes, lo cual podría ayudar a desarrollar creativamente habilidades de escritura no ficticia.

IV. Es tiempo de un cambio

Los investigadores tienen que empezar a tener un rol más importante en la sociedad en lugar de ser meros observadores que escriben acerca del mundo desde sus torres de marfil y publican sus hallazgos en revistas que ocultan costosos modelos de suscripción.

Los gobiernos y las políticas universitarias deberían ser más prescriptivas y específicas sobre lo que esperan de los investigadores. Publicar investigación en revistas académicas continuará siendo sumamente importante, pero se deben incrementar los incentivos para que los investigadores compartan sus investigaciones con el público en general.

Hacer este tipo de trabajo debería de contar para los ascensos y ofrecer recompensas tanto para las universidades como los investigadores.

La calidad e innovación de la investigación académica son cruciales. El buscar ideas en el mundo fuera de la academia es crucial y sin duda, podría hacer una diferencia determinante en la vida de las personas.


NOTAS:
*El artículo se basa en el originalmente publicado por el doctor Savo Heleta de la Universidad Metropolitana Nelson Mandela en Sudáfrica, como Heleta, Savo, “Academics can change the world-if they stop talking only to their peers”, The Conversation, marzo de 2016, disponible en *https://theconversation.com/academics-can-change-the-world-if-they-stop-talking-only-to-their-peers-55713.
**Se agradece la gentileza del doctor Savo Heleta para permitir la traducción, edición y publicación del artículo.
1.“Zeros to heroes: 10 unlikely ideas that changed the world”, New Scientist, disponible en: https://www.newscientist.com/round-up/zeros-to-heroes-10-unlikely-ideas-that-changed-the-world/
2.Biswas, Asit; Kirchher, Julian, “Prof, no one is reading you”, Opinion, abril de 2015, disponible en http://www.straitstimes.com/opinion/prof-no-one-is-reading-you.
3.Idem.
4.Camhi, Jeff, “Professor, Your Writing Could Use Some Help”, The Chronicle for higher education, octubre de 2015, disponible en http://www.chronicle.com/article/Professor-Your-Writing-Could/233902.
5.Reis, Rick, “The Case for Academics as Public Intellectuals”, Stanford-Tomorrow’s Professor Postings, 2014, disponible en https://tomprof.stanford.edu/posting/1313
6.Equivalente a $150,455.26 pesos mexicanos.
7.“DHET Publication Subsidy”, en University of Johannesburg, disponible en https://www.uj.ac.za/research/Pages/DHET-Publication-Subsidy.aspx
8.Macleod, Catriona, “South Africa: Incentive system bad for scholarship”, University World News, 2010, disponible en http://www.universityworldnews.com/article.php?story=20100605063654105.
9.Government Gazette, Republic of South Africa, 2015, disponible en http://www.dhet.gov.za/Policy%20and%20Development%20Support/Research%20Outputs%20policy%20gazette%202015.pdf
10.Hampton Phil, “Pressure to ‘publish or perish’ may discourage innovative research, UCLA study suggests”, UCLA Newsroom, 2015, disponible en http://newsroom.ucla.edu/releases/pressure-to-publish-or-perish-may-discourage-innovative-research-ucla-study-suggests
11.Kopp, Sacha y Wolf, Naomi, “Should Academics Talk to Katie Couric?”, The Chronicle of Higher Education, 2016, disponible en http://www.chronicle.com/article/Should-Academics-Talk-to-Katie/235341.



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