El derecho: un modelo pedagógico para la sociedad

Publicado el 19 de septiembre de 2019

Adrián Rodríguez Bribiesca
Estudiante de la Especialidad en Derecho, UNAM
emailadrian15_bribiesca@hotmail.com

El derecho es, entre otras cosas, una vía para estudiar fenómenos que trascienden hacia los valores protegidos por el ordenamiento jurídico, y al ser la violencia familiar un problema surgido en el ámbito privado de las relaciones que impacta en los derechos de todos los integrantes del núcleo, al interior y exterior del domicilio, es que el derecho la estudia con el ánimo de dotar de significación, comprender y plantear soluciones.

La violencia familiar es un problema que se origina, entre otros factores, por la desigualdad de roles, las condiciones socioeconómicas, el desempleo o enfermedades de cada uno de los integrantes, y afecta a quienes la sufren junto con las demás personas que las rodean porque se manifiesta como un uso reiterado y abusivo de la fuerza y/o la omisión grave, atribuible a cualquier miembro de la familia contra alguno otro del mismo núcleo, con el objeto de dominar, someter o controlar, independientemente de la modalidad y/o tiempo en que se suscite.

La violencia contra la infancia, por ejemplo, se origina en el núcleo familiar y no obstante que es una problemática de carácter privado, trasciende a la esfera pública y constituye una enfermedad social producida por factores materiales, sociales, culturales o históricos, generalmente, y es por ello que desde un punto de vista particular, una de las tareas que tiene el derecho es la de abatir ese tipo de problemas que afectan gravemente el desarrollo de las instituciones que protege la legislación. No obstante lo anterior, el problema parece no radicar únicamente en dicha legislación (calificada como deficiente o no) sino en la falta de convicción social sobre la titularidad de los derechos de la infancia, las mujeres, los adultos mayores o personas con alguna enfermedad dentro del núcleo familiar, por ejemplo, pues finalmente existe desigualdad real, el reparto de roles, la dependencia económica de los integrantes de la familia, el nivel de instrucción, los estereotipos sexuales y la estructura y papel que se juega, entre otros. Por ello, el trabajo en la erradicación de la violencia el ámbito familiar supone simultáneamente destruir prejuicios y crear convicción plena sobre la titularidad de derechos, situación que el derecho en su vertiente pedagógica busca impulsar. Justamente, poner especial atención a la vertiente pedagógica del derecho puede orientar las conductas sociales a efecto de crear conciencia sobre el reconocimiento de la titularidad de derechos de todos los miembros de la familia, así como eliminar ideologías sobre distinción entre las personas.

Finalmente, si bien, como se dijo, el derecho es una vía para estudiar los fenómenos de violencia, y aunque no es la panacea a esas conductas que atentan contra las personas, lo cierto es que sin duda alguna contribuye al establecimiento de nuevos patrones de conducta de la sociedad para que desde la familia con el objeto de que se abandonen actitudes o creencias que conduzcan generar este tipo de violencia; es decir, tener al derecho así significaría emplearlo como un modelo pedagógico social, buscar hacer la normatividad más acorde con la realidad y perfilar nuevas opciones para solventar el problema de la violencia.


Formación electrónica: Yuri López Bustillos, BJV
Incorporación a la plataforma OJS, Revistas del IIJ: Ilayali G. Labrada Gutiérrez

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