Las noticias falsas (fake news): su impacto en los sistemas políticos contemporáneos
y algunos de los mecanismos jurídicos y mediáticos para su control

Publicado el 25 de noviembre de 2021


Francisco José de Andrea Sánchez

Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM,
emailfranciscodeandrea@post.harvard.edu


I. CONTEXTO GENERAL

El fenómeno de las noticias falsas surgió principalmente en Estados Unidos, en especial en el ámbito electoral y en el contexto de las campañas políticas, aunque también se ha extendido su uso en otros ámbitos sociales y temas, como el de la pandemia, de ahí la utilización del término anglosajón con el que se bautizó esta práctica, como es el caso de muchos otros fenómenos y términos contemporáneos que afectan negativamente tanto a las personas (ghosting, shaming) como a los sistemas políticos, de salud y sociales en general (fake news).

Cabe recalcar que la divulgación de las fake news, cuando se da durante las campañas electorales, busca afectar o distorsionar la voluntad popular original de un electorado para obtener ventajas y eventualmente victorias electorales que de otra forma probablemente no se hubieran dado.

II. UN CASO PARADIGMÁTICO DE FAKE NEWS: EL RETIRO DE LA CANDIDATURA
PRESIDENCIAL DE GARY HART EN 1988

En la actualidad, muchas noticias falsas son desmentidas rápidamente por los verificadores mediáticos de noticias. De hecho, como referiremos más adelante, ha surgido toda una industria que gira en torno a la verificación profesional y periodística de datos, estadísticas e información para demostrar la validez o la falsedad de las noticias falsas, puesto que, como ya se ha demostrado ampliamente, una noticia falsa no desmentida de manera contundente puede tener consecuencias catastróficas no solamente en la vida individual de las personas, sino también en la estabilidad de países y de sistemas políticos. Teniendo en mente lo anterior, es que resulta útil recordar el caso de una noticia falsa recientemente aclarada que durante décadas permaneció con la etiqueta de una verdad histórica absoluta. Nos referimos al caso que se dio entre 1987 y 1988 durante el proceso de la elección presidencial estadounidense y que tenía como protagonista al político demócrata Gary Hart, quien ya había hecho su irrupción en el escenario nacional estadounidense en un primer intento de obtener la candidatura en 1984. La candidatura de Hart llegó a tener un apoyo —registrado vía encuestas preliminares— que lo colocaba al frente de la contienda crucial de 1988, que a la postre llevó a la presidencia a George H. W. Bush, quien derrotó con relativa facilidad a Michael Dukakis, el candidato demócrata ante el retiro de dos candidatos claramente más fuertes, entre ellos Hart, lo que podríamos especular cambió la historia de Estados Unidos y quizá del mundo con la llegada del primer Bush a la presidencia, con un legado de guerras e intervencionismo que ocasionó graves consecuencias no sólo para Estados Unidos, sino también para el mundo entero, y que quizá podrían haberse evitado con un presidente con una plataforma política y un proyecto de nación muy distintos a los de la dinastía Bush.

A principios de 1987, la prensa estadounidense difundió una fotografía comprometedora y supuestas pruebas que demostraban una relación extramarital de Hart con una joven mujer de nombre Donna Rice, cuya divulgación llevó a Hart a tomar la decisión de retirarse de la contienda. La historia oficial del anterior acontecimiento permaneció inalterada, hasta que en octubre de 2018 se publicó en The Atlantic (https://www.theatlantic.com/magazine/archive/2018/11/was-gary-hart-set-up/570802/), una de las revistas más antiguas y respetadas de Estados Unidos, una revelación que cimbró al mundo político estadounidense, en la que se afirmó que el famoso operador político del Partido Republicano, Lee Atwater, confesó a un confidente confiable en su lecho de muerte y arrepentido que él había fabricado deliberadamente la cadena de eventos que descarriló la referida campaña política de Hart, llevándolo a retirarse de la misma. En el discurso histórico en que anunció su decisión de retirarse de la elección presidencial de 1988, cuando los sondeos le daban una ventaja, Hart declaró proféticamente “que seguramente el efecto de ese escándalo fabricado inhibiría a generaciones futuras de demócratas con altura moral, calidad intelectual y preparación política que se abstendrían de participar en subsecuentes procesos electorales ante el peligro de ver destruida su vida personal y política”.

Este escándalo —como sabemos ahora, aparentemente montado en una noticia falsa— evitó que llegara a la presidencia de Estados Unidos un candidato preparado, inteligente y popular parecido a John F. Kennedy. De haber llegado Hart a la presidencia, probablemente el curso de la historia del sistema político estadounidense habría sido muy distinto y quizá no tendríamos el espectáculo político tan lamentable que hemos presenciado en los últimos años y que casi provoca en 2021 una ruptura del orden constitucional en el país que antaño era un paradigma de la democracia occidental.

III. LAS FAKE NEWS EN LA ERA DE DONALD TRUMP

En la actualidad, el fenómeno patológico de las noticias falsas se ha intensificado y el término se volvió moneda corriente en la ciencia política, especialmente durante la etapa de la primera campaña electoral de Donald Trump, y en 2015 se recrudeció durante la elección presidencial de 2016 y continuó durante todo su mandato, llegándose al extremo de que medios informativos tradicionales impresos, como el New York Times (https://www.thewrap.com/ny-times-list-trump-lies-longer-than-war-and-peace/), llegaron a compilar listados verificados con las miles de falsedades, mentiras e imprecisiones de Trump que se catalogaban como fake news.

Cabe precisar que, para entender mejor el relativo éxito de la difusión de las noticias falsas —en especial durante la etapa referida de la presidencia de Trump—, su divulgación se propagó desde el propio bully pulpit de la presidencia, lo que constituye de hecho un requisito para lograr su éxito pernicioso, junto con otros factores sociales, económicos y financieros que conforman un contexto propicio para manipular a la opinión pública con expectativas de cambio.

IV. MECANISMOS DE CONTROL JURÍDICOS Y MEDIÁTICOS PARA REDUCIR LOS DAÑOS Y PATOLOGÍAS QUE OCASIONAN LAS FAKE NEWS O NOTICIAS FALSAS

1. El fact checking o verificación de datos

A raíz del surgimiento del fenómeno de las noticias falsas en las sociedades contemporáneas se originó a manera de antídoto una práctica de verificación llamada fact checking de noticias falsas, que también simultáneamente dio nacimiento a una nueva profesión: “la de los verificadores profesionales de noticias falsas”, que ha tenido un resultado a veces exitoso cuando la verificación se hace de manera objetiva y científica, y brinda a la sociedad un “beneficio adicional” en relación con la era en que nadie hablaba de noticias falsas con la frecuencia e importancia actuales, y que consiste en la presentación a la ciudadanía de un paquete de datos, estadísticas e investigaciones —casi siempre objetivos— que permiten a la opinión pública llegar a conclusiones personales a través de la verificación de las afirmaciones contenidas en las noticias falsas.

2. El control de daños de las noticias falsas a través de mecanismos jurídicos

Cabe destacar que el control de daños ocasionados por la difusión de las noticias falsas a través de su regulación jurídica y constitucional es un tema altamente complejo por el equilibrio que es necesario alcanzar entre la protección de las libertades de expresión y prensa —contempladas en el texto constitucional— y la estabilidad política de un país.

3. El control de daños de las noticias falsas a través de la limitación de acceso a las redes sociales o la censura mediática

Un caso ya tristemente célebre de control de daños de la difusión de noticias falsas lo encontramos durante el proceso electoral presidencial estadounidense de 2020, cuando Donald Trump aprovechó su inmensa popularidad en las redes sociales para difundir falsamente la existencia de irregularidades y fraudes electorales inexistentes, obligando tanto a las principales cadenas televisivas estadounidenses como a Twitter a realizar diversos actos en su contra, a saber: en el caso de las primeras, sacar del aire “en vivo” las denuncias incendiarias de Trump, y en el caso del segundo, suspender de manera permanente su cuenta de Twitter.

V. CONCLUSIÓN

Las noticias falsas (fake news) son un fenómeno de nuestros tiempos que desafortunadamente llegó para quedarse y tendrá que ser enfrentado por los diversos países del mundo a través de controles tanto jurídicos como mediáticos que logren obtener en la realidad un fino equilibrio entre: a) la protección de las libertades de expresión y de prensa vía mecanismos constitucionales, y b) la vital preservación de la estabilidad política y social de los Estados contemporáneos.

Al igual que el virus SARS-CoV-2, las fake news son una plaga que no podrá ser erradicada por completo del mundo.


Formación electrónica: Yuri López Bustillos, BJV
Incorporación a la plataforma OJS, Revistas del IIJ: Ignacio Trujillo Guerrero

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