La nueva Historia del Derecho

Publicado el 23 de junio de 2014

Juan Pablo Bolio Ortiz
Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Yucatán, maestro en Historia por  el CIESAS, abogado en materia civil y mercantil
boliojuridic@hotmail.com

El sentido de cada instituto o de cada principio debe venir avalado por su integración en el contexto de los otros institutos y principios con los que contemporáneamente convive. El derecho no debe confrontarse, pues, con los institutos o principios que lo antecedieron (en su «genealogía » histórica), sino simplemente analizarse. Es decir, el derecho se recompone continuamente y, al recomponerse, recompone la lectura de su propia historia (Hespanha, 2002: 25), de su propia tradición, a las cuales actualiza, por lo cual, el estudio de historia jurídica es imprescindible en el análisis del derecho.

La historia del derecho no constituye una evolución lineal, desgraciadamente parte de la visión jurídica sigue siendo esta, se piensa que con el pasar de los años se van encontrando nuevas soluciones que representan un avance en las normas. La idea de una historia jurídica, consiste precisamente en la idea del cambio y de ruptura, nuevas figuras e instituciones nacen, otras se transforman y algunas desaparecen, esto no representan avances y atrasos, son simplemente cambios, como los que sucede en cualquier historia.

El fenómeno jurídico del pasado no sólo es sujeto sino también objeto del quehacer histórico. La disciplina de la historia del derecho no concluye su labor con desentrañar los antecedentes históricos de una institución determinada, sus afanes van mucho más allá al exponer el devenir histórico de todo el sistema jurídico, para comprenderlo en su totalidad; es decir, finca los conocimientos de una interpretación global del derecho, afirmando la naturaleza unitaria del mismo (Soberanes, 2010: 13).

De tal suerte, que el objetivo de la historia del derecho, no debe ser buscar el rescate del conocimiento del derecho en sí, sino considerar las confluencias entre las leyes y las prácticas, entre el deber ser y el ser, es decir, en dónde la norma impuesta por el gobierno se aplica en procesos históricos, llenos de cambios, rupturas y continuidades, que son los que precisamente le dan vida a la norma jurídica.

En síntesis, el nuevo paradigma de la historia jurídica se debe centrar en estudiar la obra jurídica de los hombres y sus efectos, en tres ámbitos: 1) el normativo. 2) el normativo procesal, y 3) la práctica socio-cultural, que da lugar a procesos socio-culturales, llenos de símbolos, prácticas y representaciones, donde se enmarca el derecho a través de tiempo.

Bibliografía

HESPANHA, Antonio Manuel
2012 Cultura jurídica europea. Síntesis de un milenio, Editorial Tecnos, Madrid, España.

SOBERANES Fernández, José Luis
2010 Historia del Derecho Mexicano, décima quinta edición, Porrúa, México D.F.

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