¿Cómo adquirir la mota?1

Publicado el 4 de mayo de 2016

Luis de la Barreda Solórzano
Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas y coordinador del
Programa Universitario de Derechos Humanos, UNAM,
lbarreda@unam.mx

La reforma legislativa que propone el presidente Enrique Peña Nieto en relación con la marguana es, indudablemente, plausible. Se autorizarían medicamentos elaborados a base de la planta, se permitiría la investigación científica sobre las propiedades y los efectos de la cannabis, y miles de presos que fueron detenidos sólo por tener consigo más de cinco gramos, pero menos de 28, quedarían en libertad.

La autorización con fines terapéuticos se justifica plenamente por los resultados a la vista. El cannabidiol reduce la ansiedad, puede ayudar a atacar las células cancerosas en el cáncer de mama y tiene acción anticonvulsiva. En 2014, la revista Medicina Clínica, de Barcelona, dio cuenta de la eficacia de la mariguana contra dolores provocados por el cáncer, enfermedades del sistema nervioso y cirugías, así como contra síntomas de artritis reumatoide y enfermedades inflamatorias intestinales. Un metaestudio —análisis de resultados de otros estudios— publicado en 2015 en la revista Journal of the American Medical Association señala que abundan las investigaciones sobre la aptitud de los cannabinoides para reducir los efectos secundarios de la quimioterapia, la radioterapia y las cirugías en los pacientes con cáncer.

Un artículo publicado en la revista Epilepsy en 2014, informa que la niña Charlotte Figi comenzó a tener ataques epilépticos a los tres meses de edad, los cuales se fueron agravando en intensidad y frecuencia hasta que, a los cinco años, alcanzaron la cifra de 50 diarios. Una mezcla de extracto de cannabis con cannabidiol y THC administrada sublingualmente redujo, en 20 meses, los ataques a dos o tres mensuales. En México, gracias a la lucha heroica de sus padres y al amparo concedido por el juez Martín Santos, la niña Grace, de ocho años, quien padece el síndrome de Lennox-Gastaut —que provoca decenas de convulsiones al día y se va agravando con el tiempo—, ha experimentado una notable mejoría con una medicina que contiene cannabidiol.

La investigación científica permitirá seguir aumentando los conocimientos sobre los riesgos y beneficios de la mariguana. A mediados del siglo XX no se sabía casi nada acerca de ella. La prohibición penal hacía que los científicos se inhibieran de estudiarla, pues consideraban que su reputación estaba en juego. Pero en 1963 un joven químico orgánico israelita, Raphael Mechoulam, inició su investigación sobre la cannabis, a la que llama “tesoro médico escondido en espera de ser descubierto”. Hoy, Israel tiene uno de los programas de uso médico de la mariguana más avanzados del mundo. Más de 20 mil pacientes utilizan cannabis a fin de tratar padecimientos tales como glaucoma, enfermedad de Chron —en la que el sistema inmunitario ataca el intestino produciendo inflamación—, pérdida de apetito, síndrome de Tourette —trastorno neurosiquiátrico caracterizado por múltiples tics— y asma.

La liberación de los presos terminará con una monstruosa injusticia. Esos reclusos no infligieron daño alguno a otro. Haberlos encarcelado por el mero consumo o posesión de mariguana supone —como lo consideró en una resolución histórica la Suprema Corte de Justicia— una limitación desproporcionada del derecho al libre desarrollo de la personalidad. Sin embargo, como ya lo han comentado varios analistas, si bien la cantidad que se puede poseer lícitamente se quintuplicaría, lo que la reforma propuesta no resuelve es un asunto de la mayor importancia: ¿de dónde van a sacar —se pregunta Catalina Pérez Correa, coautora de una magnífica sugerencia de regulación para el mercado de la mariguana en México (Nexos, abril de 2016)— los 28 gramos los consumidores? Dado que la iniciativa no despenaliza la siembra, el cultivo ni la venta, sólo en el mercado clandestino, manejado por el crimen organizado, podrá adquirirse la mariguana. Es paradójico y absurdo: se puede tener, pero no adquirir legalmente.

Es de esperarse que la reforma planteada por el Presidente sea tan sólo el primer paso hacia la deseable despenalización.

NOTAS:
1. Se reproduce con autorización del autor, publicado en Excélsior, el 28 de abril de 2016.



Formación electrónica: Luis Felipe Herrera M., BJV

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