Importancia de la reinserción de la masculinidad en el estado de San Luis Potosí

Publicado el 5 de noviembre de 2019

Ana Raquel Rosales Jiménez
Estudiante de la maestría en Psicología Jurídica y Criminología de la
Universidad Marista de San Luis Potosí
emailanaraquelrj5@gmail.com

En sociedad los hombres han vivido en distinción, apartando a la mujer, rechazándola e incluso provocando que una mujer que está en altos mandos se sienta mayormente identificada con hombres, que, con las mujeres, esta situación abre paso al empoderamiento femenino.

A pesar de que somos seres en constante cambio, existen ideas plasmadas en nuestra historia, cultura y sociedad como parte de nosotros, aunque sean motivos de grandes conflictos y que el resultado nos lleve al refuerzo de éstas en cada generación.

Masculinidad

Una de ellas es la masculinidad vista como la identidad genérica de poder, dominación y control sobre el mismo hombre, pero, aún más importante, sobre los otros, haciendo notar su capacidad de competencia, relacionándola de igual manera con la dominación sexual que será parte fundamental de su autoestima, incluyendo el cumplimiento de las metas laborales y económicas impuestas en gran medida por la familia y la sociedad, donde la vulnerabilidad, emociones y sentimientos son únicamente para el sexo débil y se guiarán por un pensamiento racional y lógico donde su enfoque esté en obtener el resultado deseado.

Estos elementos se enraizaron convirtiéndose en estereotipos sociales, ya que llegaron a ser actitudes y roles designados posteriormente, esperados en los hombres y hechas propias por toda una sociedad por varias generaciones sin tomar en cuenta cuáles eran las verdaderas características, capacidades y, lo más importante, las emociones que les provocaban.

Este modelo de masculinidad no es acorde con los derechos que tenemos todos los seres humanos de vivir en una sociedad diversificada, donde se acepten los diferentes roles que un hombre puede elegir; igualitaria, donde un hombre por ser hombre no tiene mayor poder sobre ninguna otra persona, en el caso de estar posicionado socialmente en un puesto que otorgue poder, velará por el cuidado de los demás desde la empatía, y con derecho a elegir su propia forma de vida sin ser juzgado.

Machismo y la agresividad

La respuesta extremista de los hombres claramente inconformes con estos estereotipos sociales dio lugar al machismo.

El machismo, como lo menciona el glosario de la Dirección General de Igualdad de Derechos y Paridad de Género, es el “conjunto de creencias, conductas, actitudes y prácticas sociales que justifican y promueven la discriminación hacia las mujeres, así como la superioridad de los varones frente a ellas. Además, estigmatiza y desvaloriza las actividades y actitudes tradicionalmente asignadas a las mujeres, llegando en algunos casos incluso a justificar la violencia (psicológica, física, económica) hacia quienes no cumplen con los roles establecidos”.

Todas estas creencias, conductas y actitudes son constructos que se aprenden y posteriormente se incorporan, pero tienen algo en particular, que son agresivas con el fin de afirmar el poder y autonomía al hombre, la debilidad y desvalorización a la mujer.

Esta agresividad tiene un papel muy importante que ha estado presente en nuestra historia, pero se han ido adecuando a la etapa generacional en la que vivimos. Si esto lo comparamos con el machismo, de forma generacional se fueron restringiendo cierto tipo de conductas que se clasifican como violentas.

Para Skinner, la agresividad es una conducta que fue reforzada por el entorno y aprendida dentro del núcleo familiar en el que se desarrolla la persona. Lo interesante en este punto es que para que la conducta de la persona siga estando presente necesitará que este reforzamiento se siga manifestado después de haber realizado la conducta (Schultz & Schultz: 2010). La agresividad es una conducta, la cual las personas evitamos, por lo que cumple con los estereotipos del poder y control que representan al machismo hacia la mujer sumisa.

La sublimación para Freud llega a ser lo que nos ayuda a seguir viviendo en sociedad ya que, de manera inconsciente, el ser humano es capaz de trasladar ciertas pulsiones a distintos fines. Por lo que la agresión representa el impulso de una sublimación fallida por el conflicto con la realidad externa que enfrenta la persona (Gabbard: 2009). Los actos feminicidas llegan a liberar la energía que es generada por un trauma y al realizar el acto provocaría una sensación de dominio de su trauma.

En la teoría del aprendizaje social de Bandura, las conductas de las personas pueden ser generadas mediante los refuerzos que obtienen o son resultado de la observación de estas conductas y consecuencias en los otros, llamándola un reforzamiento vicario, de esta manera el reforzamiento directo no sería necesario (Schultz & Schultz: 2010). Esto se relaciona con la manera en como el machismo ha pasado de generación en generación sólo observando la conducta de los hombres de la familia y la consecuencia, que sería el trato o conducta de las mujeres de la familia hacia los hombres.

San Luis Potosí en estado de alerta de violencia de género

El 21 de junio de 2017 la Secretaría de Gobierno declaró la alerta de violencia de género contra las mujeres en el estado de San Luis Potosí. El derecho a una vida libre de violencia tanto en el ámbito privado como social está siendo violado.

Se ha tomado conciencia, pero lo que más importa es que en la medida de lo que se puede, comenzaron a tomar acciones a favor de las mujeres que son violentadas, ya que de acuerdo con los resultados del Diagnóstico de tipos y modalidades de violencia contra las mujeres en San Luis Potosí, en el cual participaron un total 1,105 mujeres, incluyendo a los 6 municipios declarados en alerta de violencia de género y 14 municipios donde existe un gran número de violencia extrema y feminicidios registrados entre 2017 y 2018:

El 86.7% de las mujeres en la entidad ha vivido algún tipo de violencia al menos una vez en su vida. De las mujeres encuestadas que sufrieron algún tipo de violencia, el 73.5% no pidió ayuda y el 26.5% de ellas sí lo hizo, buscó información, servicios o apoyo de diversas instituciones públicas.

Violencia emocional y psicológica, 72.9%; violencia sexual, 64.9%; violencia física, 60.1%; violencia económica o patrimonial, 50.2%; violencia obstétrica, 30.1%; violencia por parte de su pareja, 65.30%; violencia comunitaria, 57.20%; violencia familiar, 47.60%; violencia en el ámbito familia, 42.30%, y violencia en el ámbito escolar, 30.10%.

Estos resultados indican también que existe un gran número de victimarios en donde ya es momento de fomentar el cambio. Una de las acciones tomadas por partes de IMES en 2019 fue la elaboración de un taller con el fin de capacitar a personal para el programa de atención a hombres generadores de violencia, basado en el Manual de facilitación del componente de atención del modelo de reeducación de personas con comportamiento violento creado, en 2016.

Propuesta

Un elemento del que es necesario tomar acción es para los victimarios en su reinserción, dejando atrás el concepto clásico del delincuente y la idea de sólo apartarlos de la sociedad el mayor tiempo posible para así generar un cambio desde la causa real en nuestra sociedad actual.

En la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de San Luis Potosí, artículo 54 menciona que:

Los agresores podrán acudir de forma voluntaria a un centro de rehabilitación estatal, para obtener la asistencia adecuada que les permita convivir de forma armónica y libre de violencia con su familia y con la sociedad. Estarán obligados a asistir a dichos centros cuando esta situación sea ordenada por determinación jurisdiccional.

“Para garantizar el éxito de la reinserción social hay que comenzar desde los operadores jurídicos” (Gárate: 2018). Son quienes contribuyen con la elaboración, ejecución y supervisión de nuestras leyes, descartando lo que para nuestra sociedad actual es ineficiente y mediante la observación y convivencia con los otros, aportan lo que la sociedad actual en ocasiones grita como necesidad.

Como parte de mi deber de estudiar, investigar y analizar la conducta humana en relación con el derecho, es un derecho que exista y se establezca un espacio específico con financiamiento del gobierno de orientación especializada, donde se fomente el desarrollo de la reeducación de la masculinidad mediante la guía y el apoyo de especialistas comprometidos con el bienestar de la calidad de vida de los otros, con una mirada a la oportunidad que se permiten y que el gobierno tiene y provee las herramientas y acciones afirmativas gratuitas porque vela por su bienestar personal, familiar y social, logrando una reinserción aterrizada en su plano social actual de manera eficaz formando parte de su sentencia con la correcta ejecución de los derechos humanos constantemente supervisados y evaluados.

Referencias

Arriazu, C. D. A. (2000), “El patriarcado como origen de la violencia doméstica”,
Monte Buciero, 5, 307-318, recuperado de:
file:///C:/Users/User1/Downloads/Dialnet-ElPatriarcadoComoOrigenDeLaViolenciaDomestica-206323.pdf.

Boscán, L. A. (2008), “Las nuevas masculinidades positivas”, Utopía y Praxis Latinoamericana, 13(41), 93-106, recuperado de:
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=27904106.

Brignardello, G. P. M. y Ortíz, C. M. A. (2006), “Intervención psicológica en agresión: técnicas, programas y prevención”, Acción Psicológica, 4 (2), 83-105, recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/3440/344030758004.pdf.

Dirección General de Igualdad de Derechos y Paridad de Género (2019), Glosario, recuperado de: https://www.te.gob.mx/genero/front/glossary/index/M.

Gabbard, G. O. (2009), Psiquiatría psicodinámica en la práctica clínica, Buenos Aires, Argentina, Panamericana.

Gárate, G. I. (2018), “Ejecución penal, cambios de paradigma y cultura jurídica”, Dfensor, recuperado de: https://cdhdf.org.mx/wpcontent/uploads/2019/03/Dfensor_SJEP_reinsercion.pdf

Instituto de las Mujeres de San Luis Potosí, (2019), Diagnóstico sobre tipos y modalidades de violencia contra las mujeres en el estado de San Luis Potosí, recuperado de: http://alertadegeneroslp.org.mx/2019/04/08/san-luis-potosi-cuenta-ya-con-un-diagnostico-especifico-sobre-tipos-y-modalidades-de-violencia-contra-las-mujeres/.

Palacios, L. (2007), “Sublimación, arte y educación en la obra de Freud”, Intercontinental de Psicología y Educación, 9 (2), 13-24, recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/802/80290202.pdf.

Schultz, Duane P. y Schultz, Ellen S. (2010), Teorías de la personalidad, México, Cengage Learning.


Formación electrónica: Yuri López Bustillos, BJV
Incorporación a la plataforma OJS, Revistas del IIJ: Ilayali G. Labrada Gutiérrez

Enlaces de Referencia

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