Cuál es la eficacia de la reinserción social para las personas que fueron privadas de su
libertad en México

Publicado el 9 de junio de 2021

Sarai Nieto Salgado
Licenciatura en Psicología, Universidad Marista, San Luis Potosí
emailsara.ns12@hotmail.com

Para mí, la reinserción social es el proceso mediante el cual se pretende que un individuo que, por algún motivo ha sido privado de su libertad y por lo tanto ha dejado de participar en la sociedad que conocemos, vuelva a reintegrarse a formar nuevamente parte de alguna comunidad. Lo que se busca es guiar a esta persona o corregir todos los comportamientos que contribuyeron a que en un principio haya perdido su libertad, impedir que vuelvan a ocurrir y así readaptar al individuo a la sociedad. Dicho esto, me pregunto: ¿será que los programas de reinserción social en México son eficaces?

Sabemos que en México existe mucha delincuencia, por lo tanto hay muchas personas privadas de su libertad. Es bien conocido que nuestro sistema penitenciario no es el mejor de todos, se ha convertido en una fábrica de culpables y existen muchas personas inocentes dentro de la cárcel y muchas culpables fuera de ella, pero ¿qué tipo de orientación reciben los reclusos al salir de la cárcel? Investigando un poco acerca del tema, encontré que la vicefiscal de Control Judicial de la Procuraduría General del Estado de Campeche nos platica de los principales ejes de la reinserción social; éstos son: el trabajo, la capacitación en el mismo, el deporte y la salud, que son parte de sus programas para su reinserción social y deben ser cumplidos, aquel que no cumpla con estos ejes no podrá optar por los beneficios de libertad anticipada.

Estos tres factores son muy importantes a la hora de reinsertar, la educación, capacitación para el trabajo y el trabajo. Pero realmente ¿esto sucede así de fácil? Lamentablemente no, ya que cuando una persona que fue privada se su libertad sale de la cárcel, difícilmente encuentra un sitio en donde le den trabajo; la mayoría de empresas o compañías exigen alguna carta de no antecedentes penales, y entonces esto se convierte en un círculo vicioso, ya que al no encontrar trabajo, la persona vuelve a buscar maneras no convenientes de conseguir dinero. Debemos aceptar que este sistema no funciona, se escucha muy fácil, pero es mucho más que eso; hay que aprender a ver al individuo como algo más complejo que eso, observar las causas y motivos que rodean al criminal y trabajar en ellos.

Existe un libro llamado Modelo de reinserción social, el cual nos dice que es fundamental ubicar la reinserción social como el fin de la pena de prisión, la cual se busca alcanzar a través de cinco ejes rectores, a saber: educación, trabajo, capacitación para el mismo, salud y deporte, de modo tal, que la persona pueda vivir conforme a la ley, desarrollando su sentido de responsabilidad, manteniéndose con el producto de su trabajo con la debida aptitud para hacerlo y que actualmente se observan; falta de oportunidades en la vida en libertad, ya sea para adquirir un trabajo, incorporarse a actividades culturales, deportivas o escolares y, en general, para contar con la aceptación que permita la reinserción social efectiva en virtud de que al atravesar el muro de las prisiones el ser humano se encuentra ante la necesidad de intentar recuperar todo lo perdido y obtener la posibilidad de la aceptación familiar y la de la comunidad en general.

Las múltiples historias de las personas que han sido privadas de su libertad son historias, en su mayoría, injustas, desesperantes e incluso tristes, por eso es por lo que existen varios programas jurídicos que se encargan de mejorar las actividades de estas personas en su tiempo dentro de la cárcel, para que cuando llegue la hora de su liberación, éstas tengan una idea más clara de lo que se debe y no hacer al reinsertarse en la sociedad. Pero además de estos programas, hay que considerar las condiciones en que estas personas están viviendo dentro de esas cuatro paredes, si esto realmente ayuda o perjudica a todos aquellos reclusos que desean reintegrarse a la sociedad en un futuro. La raíz del problema está en esto, si los programas que hoy en día existen para la reinserción social no se enfocan también en todas las condiciones de vida que hay ahí dentro, considero que jamás se podrá tener un programa eficaz.

Por lo anterior, en las prisiones deben existir tratamientos técnicos, individuales, familiares y comunitarios, sobre un acompañamiento que haga posible la reinserción social sobre la base de los ejes mencionados de la educación, el trabajo, la capacitación para el mismo, la salud y el deporte, para que realmente exista una prevención de nuevas conductas antisociales, como se ha señalado en este estudio, minimizando posibilidades de rechazo social, en virtud de haber transitado por una prisión, de donde surgen, muchas veces, actos y respuestas de estigmatización. De ahí la importancia de un sistema penitenciario organizado sobre la base del respeto a los derechos humanos y de la observancia de la prevención terciaria que surge justo en este sistema, con el trabajo especializado a fin de promover condiciones de encarcelamiento dignas, de conformidad también con los criterios de la Organización de las Naciones Unidas.

Como conclusión, podemos decir que hacen falta muchos puntos desde la perspectiva psicológica, y no sólo jurídica, para que se puedan llevar a cabo mejores modelos de reinserción social y que esto contribuya a tener ciudadanos más funcionales en la sociedad. Necesitamos tener en cuenta todos los puntos que se mencionaron y reforzarlos para hacer notar lo importante y benéfico que puede llegar a ser esto si se hace de una manera correcta y mejor.

Referencia

González Pérez, Luis Raúl, Un modelo de reinserción social, México, CNDH, 2019.


Formación electrónica: Yuri López Bustillos, BJV
Incorporación a la plataforma OJS, Revistas del IIJ: Ignacio Trujillo Guerrero

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